Hoy 14 de Marzo de 2022, hemos recibido un golpe muy doloroso. Nuestro principal motor en Bélgica ha dejado de funcionar.

Quizás muchos bomberos en Chile que han recibido algún material bomberil por intermedio de la Fundación Amigos de Bélgica, – un carro bomba, una ambulancia o un aparato médico, incluso juguetes, ropas, alimentos – piensan que llegó por arte de magia. Y tienen razón porque ha sido un mago él que las consiguió. Un mago loco, parrandero, desordenado, llevado por sus ideas, frágil y potente a la vez. Sin techo ni piso se codeo con las más altas autoridades de Bélgica y de Chile.

Ese mago loco llamado Carlos Julián Dewulf Leiva, nacido en Chile un 18 de Septiembre de 1952, que a los 17 años decidió no seguir los pasos de su padre, era hijo de una Melipillana llamada Delia  Leiva Camus.

Hoy quiero expresar nuestro profundo agradecimiento a la familia de Carlos y mi deseo que todos y cada uno de los bomberos de Chile que ha recibido algún material de Bélgica recuerde que es gracias a este hombre que ese material llegó a sus manos.

Carlos es todo un personaje en nuestra Historia tanto bomberil como civil. No podemos olvidar los más de 160 carros bomba, ni las más de 120 máquinas entregadas a distintas instituciones, los cuatro containers con ayuda social para los damnificados del terremoto y los numerosos containers con material bomberil entregado a más de 180 Cuerpos de bomberos de Chile y Argentina. Esto no tiene precio.

Durante todos estos años trabajamos sin parar muy apegados a nuestra fundación belgo-chilena y ya desde 1995, antes que nuestra fundación exista.

Amigo Carlos solo te podemos dar las gracias, a ti, a tu familia, a tu esposa, tus dos hijas e hijo. Gracias por siempre y a nombre de todos acá en Chile, nuestra eterna gratitud.

A Carlos Dewulf, caballero del reino de Bélgica.

Carlos, lord  wuaton, descansa en paz,

Gracias, gracias, mil gracias